martes, 4 de junio de 2013

Tu crees en el ron del café, en los presagios... Verlaine

Tú crees en el ron del café, en los presagios,
y crees en el juego;
yo no creo más que en tus ojos azulados.
Tú crees en los cuentos de hadas, en los días
nefastos y en los sueños;
yo creo solamente en tus bellas mentiras.
Tú crees en un vago y quimérico Dios,
o en un santo especial,
y, para curar males, en alguna oración.
Mas yo creo en las horas azules y rosadas
que tú a mí me procuras
y en voluptuosidades de hermosas noches blancas.

Y tan profunda es mi fe
y tanto eres para mí,
que en todo lo que yo creo
sólo vivo para ti.

lunes, 3 de junio de 2013

Soñe contigo esta noche. Verlaine


Soñé contigo esta noche:
Te desfallecías de mil maneras
Y murmurabas tantas cosas...


Y yo, así como se saborea una fruta
Te besaba con toda la boca
Un poco por todas partes, monte, valle, llanura.


Era de una elasticidad,
De un resorte verdaderamente admirable:
Dios... ¡Qué aliento y qué cintura!


Y tú, querida, por tu parte,
Qué cintura, qué aliento y
Qué elasticidad de gacela...


Al despertar fue, en tus brazos,
Pero más aguda y más perfecta,
¡Exactamente la misma fiesta!

Mujer y gata. Verlaine


La sorprendí jugando con su gata,
y contemplar causóme maravilla
la mano blanca con la blanca pata, 
de la tarde a la luz que apenas brilla. 

¡Como supo esconder la mojigata,
del mitón tras la negra redecilla,
la punta de marfil que juega y mata, 
con acerados tintes de cuchilla! 

Melindrosa a la par por su compañera
ocultaba también la garra fiera; 
y al rodar (abrazadas) por la alfombra, 

un sonoro reír cruzó el ambiente 
del salón... y brillaron de repente 
¡cuatro puntos de fósforo en la sombra

A una mujer. Victor Hugo


¡Niña!, si yo fuera rey daría mi reino,
mi trono, mi cetro y mi pueblo arrodillado,
mi corona de oro, mis piscinas de pórfido,
y mis flotas, para las que no bastaría el mar,
por una mirada tuya.

Si yo fuera Dios, la tierra y las olas,
los ángeles, los demonios sujetos a mi ley.
Y el profundo caos de profunda entraña,
la eternidad, el espacio, los cielos, los mundos
¡daría por un beso tuyo!

Al vino, Jorge Luis Borges


En el bronce de Homero resplandece tu nombre, 
negro vino que alegras el corazón del hombre.
Siglos de siglos hace que vas de mano en mano 
desde el ritón del griego al cuerno del germano.


En la aurora ya estabas. A las generaciones 
les diste en el camino tu fuego y tus leones.
Junto a aquel otro río de noches y de días
corre el tuyo que aclaman amigos y alegrías.


Vino que como un Eufrates patriarcal y profundo 
vas fluyendo a lo largo de la historia del mundo.
En tu cristal que vive nuestros ojos han visto 
una roja metáfora de la sangre de Cristo.


En las arrebatadas estrofas del sufí 
eres la cimitarra, la rosa y el rubí.
Que otros en tu Leteo beban un triste olvido; 
yo busco en ti las fiestas del fervor compartido.

Sésamo con el cual antiguas noches abro 
y en la dura tiniebla, dádiva y candelabro.
Vino del mutuo amor o la roja pelea, 
alguna vez te llamaré. Que así sea

El rastro en la arena, Porfirio Barba Jacob


¿Querellas en el viento? ¿Clamor contra la nube
que sube y sube y la deshace un viento?
¿Congojas cuando el lirio del día se extenuó?
¡Si aún vivo yo! Si aún gozo mi lírico momento,
la luz, el aura, el amoroso aliento...

Dos fértiles mancebos de Jonia divagaron
¡remoto día!
¡fulgente día!
por las sensuales playas de Lesbos fervorosa,
sobre el cristal undívago que al sol reverberaba,
bajo el turquí lumíneo que el ámbito envolvía...

¡ríanse las olas y un gran rumor las llena...

Si fue con los mancebos el goce y la ufanía,
¿qué importa que no duren sus rastros en la arena?

La prière d'un païen, Baudealrie

Ne laissez pas votre feu s'éteindre;
Chaldéenne mon cœur sourd,
Sensualité, cruel tourment!
Diva! supplicem EXAUDI!

Déesse dans l'air diffusé
Appelez notre sous-sol
Écoutez une âme consommée
Stimuler sa chanson serré pour vous,

Volupté être ma reine!
Prenez masque sirène
Faite de chair et de brocart,

Ou versez-moi vos rêves les plus profonds
Dans le rapport, l'alcool mystique,
Sensualité, élastique de fantôme!